Sergi Bruguera

LA LUZ ESPAÑOLA EN PARÍS

De niño soñaba con ganar algún día en Roland Garros, ni de lejos se imaginaba que pudiera ganar dos veces. No se lo había visto hacer antes a ningún otro compatriota. Sergi Bruguera (Barcelona, 16 de enero de 1971) apenas conseguía dar más de tres pasos sin caerse al suelo, cuando Andrés Gimeno conquistó París en 1972. Habría que esperar 21 años hasta que otro español volviera a levantar la Copa de los Mosqueteros.

El destino quiso que los caminos de Bruguera y de Gimeno se encontraran un 6 de junio de 1993 en la Philippe-Chatrier. Sergi sacaba para ganar su primer Roland Garros, ante un doble campeón como Jim Courier; y Andrés nos hacía partícipes de la trascendencia de ese momento desde los micrófonos de TVE.

Final 1993. Sergi gana a Courier por 6-4, 2-6, 6-2, 3-6 y 6-3.

Sergi Bruguera se convertía en el tercer español campeón sobre la tierra de París, tras Manolo Santana, en 1961 y 1964, y Andrés Gimeno. La conquista de París estaba en marcha.

La aparición de la derecha liftada de Sergi hacía estragos en sus rivales por la altura que alcanzaba. Nadie había ejecutado ese golpe de la misma manera. La bola no era rápida pero sí caía con mucho peso. Su gesto técnico era similar al de un lanzador de disco. Un golpe que desarrolló junto a su padre y entrenador, Lluis, y que supuso una revolución para el tenis. La derecha de Rafa Nadal es una evolución, mejorada, a la ejecutada por Sergi Bruguera durante los años 90.

Montecarlo 1991. Primer gran título de Sergi.

En la primavera de 1993, en Francia no eran conscientes todavía de lo que se les venía encima con los tenistas españoles en Roland Garros. Bruguera ya avisó al endosar un triple 6-0 al francés Thierry Champion, en una de las derrotas más humillantes de la historia de los Grand Slam.

Un año después, en 1994, se logró una gesta histórica sobre la arcilla de París. En la final masculina, Sergi Bruguera igualó el récord de Manolo Santana al conquistar su segundo Roland Garros consecutivo. En una edición en la que otro español, Alberto Berasategui, alcanzó la final y en la que Arancha Sánchez Vicario sumó su segundo Roland Garros. España se situaba en el top del tenis mundial.

REFERENTE DEL TENIS ESPAÑOL

Sergi Bruguera puso fin a dos décadas de vacío, en las que España no disfrutaba de un campeón de Grand Slam. Sergi rompió con todos los tabúes y enseñó el camino al resto de compatriotas. Elevó el tenis español a una nueva dimensión.

Podía haber marcado una época en la década de los 90 pero las lesiones lastraron su carrera. Sus 14 títulos se concentraron en solo cuatro años, entre 1991 y 1994, en los que desplegó su mejor tenis, también alejado de la arcilla y su zona de confort.

Wimbledon, 1994, Segunda Ronda; Momento mágico contra Rafter.

Sergi Bruguera nunca llegó a ser número uno a pesar de ganar dos Roland Garros consecutivos pero está sin duda entre los cinco mejores jugadores en la historia del tenis español. España es lo que es hoy en gran parte gracias a él, que retomó la senda del éxito. No solo mostró que se podía sino que enseñó cómo y con qué armas lograrlo. Su legado ha continuado tras su retirada.

En 2018 fue nombrado capitán del equipo español de Copa Davis, y al igual que pasó cuando era jugador, cambió la dinámica del país. Tras una década prodigiosa en la que España ganó cinco Copas Davis a comienzos de siglo, llegaron unos años de transición y de incertidumbre, en los que se produjo incluso la pérdida de categoría y el puesto entre los mejores equipos del mundo. Sergi Bruguera capitaneó un grupo que levantó la sexta Ensaladera para España en 2019.